REPRESENTACION LEGAL Y FISCAL PARA EMPRESAS EXTRANJERAS

Para que una empresa extranjera pueda operar en España, la ley exige que cuente con un representante legal y fiscal, para las entidades no establecidas que realicen operaciones sujetas a determinados impuestos un representante fiscal y para la constitución de determinados establecimientos permanentes como pueden ser las Sucursales, un representante legal.

Entre las principales formas jurídicas para operar a través de una sociedad sin residir en España, destacan:

Oficina de representación.- No tiene personalidad jurídica propia independiente de su matriz, en muchas ocasiones es el paso intermedio de la empresa extranjera para tomar la decisión de instalarse definitivamente en España, por lo que se considera un establecimiento no permanente.

Establecimiento Permanente.- No se caracteriza por su rasgo jurídico, sino físico, tales como instalaciones o lugar donde se realizan habitualmente operaciones en un territorio donde la sociedad matriz no reside (local, oficina o despacho donde se realizan operaciones mercantiles).

Sucursal.- Esta opción se considera que es un establecimiento permanente y además tiene cierta autonomía de gestión.

Filial.-Implica la constitución de una sociedad nueva, tendrá personalidad jurídica propia y además tiene que constituirse con participación mayoritaria de la sociedad matriz.

Que incluye el servicio de representación:

Representación legal: Firmar los contratos para el desarrollo de la empresa, contratar productos bancarios, gestionar los contratos de arrendamiento, apertura y gestión de la cuentas bancarias, representar a la empresa frente a la Administración Pública y la aprobación el pago de facturas.

Representación fiscal: Cumplir con la legislación fiscal, declaraciones de iva, solicitudes de devolución, declaraciones de Intrastat, gestión de todas las comunicaciones con la Agencia Tributaria y alta del número Eori, Nif español o del Nif- iva.